domingo, 8 de abril de 2012

Domingo 8. Guilin 2-Hong Kong

Otra vez día de tránsito. A pesar del desplazamiento de la tarde, la mañana me ha dado para ver todo lo que la guía de los Padrinos marca como más importante.
Desde el hotel, caminando, llegué al centro histórico. Una parte está amurallada con puerta similar a otros Palacios chinos.
Detrás, está la "Gruta de la Perla Restituida". Se trata de una serie de cavernas naturales preparadas para el culto a Buda.
La "Colina de Fubo", con unos 320 escalones de roca pura, permite unas buenas vistas de toda la ciudad de Guilin y especialmente del río.
Al bajar se ve el "Caldero del los mil hombres". Es un recipiente tipo Wok donde se dice que se podía hacer arroz para mil hombres.
También en Guilin hay pagodas, las de la foto están en el "Lago de Los Pinos".
Después de un vuelo sin contratiempos, ya estoy en Hong Kong con Alberto. Hemos ido a cenar y estamos ya preparándonos para la próxima jornada.

sábado, 7 de abril de 2012

Sábado 7. Guilin y Yangshuo.

Como ayer, hoy escribo mi entrada muy pronto. Esta vez desde una cafetería. En el hotel no hay wifi.

Para la actividad de hoy tomé una opción fácil. Al llegar al hotel ayer contraté una excursión a Yangshuo en un barquito por el río Lín.
El día ha estado gris y lluvioso todo el rato, pero dicen los entendidos que es lo mejor para ver estos paisajes (como Compostela). El río fluye entre montañas altas y verdes. La verdad es que estaba precioso. Hay muchas barcas de pescadores. Hice muchísimas fotos. Pongo, como siempre, una muestra.
Al final, tampoco la cafetería ha servido para acabar. Termino más tarde.
Yangshuo es un pueblo en la ladera de la montaña, a orillas del río Lín. Es bonito pero demasiado explotado para el turismo. Hay tiendas y puestos callejeros por todo los rincones. Ha estado bastante incómodo porque no ha parado de llover. A veces con fuerza.
Por la noche fui a un espectáculo en un escenario del río. Era un montaje de luz, música y color. Todo ello en el agua. Actuaban muchísimos actores muy bien coordinados. La parte mala fue lo incomodos que estábamos por el chaparrón que caía. El chubasquero de plástico de frutería que nos dieron se quedó muy escaso.

viernes, 6 de abril de 2012

Viernes 6. Shanghai-Guilin.

Es muy pronto, pero supongo y espero que después no habrá nada más interesante que contar, así que como he pillado wifi en el aeropuerto, allá va:
Esta mañana me levanté prontito, desayuné como un señor, pagué la habitación y salí a ver lo más importante de lo que quedaba pendiente en Shanghai.
Evitando taxis, fui en metro al "Templo del Buda de jade". Por el metro me muevo ya como un experto.
El templo en sí me recordó un poco al de los Lamas de Pekín. Tiene varios patios consecutivos rodeados por galerías de madera y con puertas de tejado-pagoda.
De Las diferentes figuras de Buda que tiene, las más famosas son unas enormes de madera dorada y, obviamente, las de jade, que son dos: una sentado y otra tumbado a lo emperador romano comiendo o maja vestida. El Buda de jade sentado no se puede fotografiar. A parte de las figuras, me llamó la atención la cantidad de tiendas que hay dentro del templo.
El otro punto importante que quedaba es el jardín de Yu. En pleno casco antiguo, el otro día me pasé de largo con tanto vendedor. Hoy , con la nueva técnica de decir "no, thank you" según se aproxima cualquiera, lo alcancé.
Es el resumen de un típico jardín China en miniatura. Tiene un laguito con peces, palacetes, plantas y flores. Ni una esquina sin decorar. Llama la atención en el centro mismo de la ciudad.
Acabado el recorrido previsto, estoy en el aeropuerto pendiente de embarque. No falta ya mucho.

jueves, 5 de abril de 2012

Jueves 5. Hangzou.

Hangzou es una ciudad al sur de Shanghai y capital del Imperio durante la dinastía Song. Allí me dirigí yo hoy de excursión en tren hoy.
Comenzó el día con contratiempos: El taxista me llevó a la estación equivocada, mucho más lejos, a pesar de haberle enseñado el billete. Allí, con muchas prisas y dificultad de idioma pude cambiarlo y llegué casi a la hora programada.
Como tampoco en Hangzou hubo manera de entenderse con los taxistas, me pasé todo el día caminando.
A pesar de estas dificultades, es un sitio precioso y merece la pena mucho.
Toda la zona turística se encuentra alrededor del "Lago Occidental", que fue creado por un emperador hace más de dos mil años el la desembocadura del río.
Paseé lo que me quedó de mañana por la orilla, donde hay un parque precioso con muchísimas flores en esta época.
Cuando me cansé cogí una lancha que me llevó a una islita que podría ser un atolón, pues tenía en el centro cuatro pequeños lagos. Allí comí en un puesto pollo frito chino y algo que podría ser leche frita de arroz o arroz con leche sólido.
Seguí mi ruta toda la tarde viendo templos y pagodas y llegué a los diques. Dividen el lago en varias partes y son un paseo muy bonito, pero largo.
Casi anocheciendo, llegue a las casas del té. De descanso, me tomé uno a la manera China: usando varias veces las mismas hojas que no se cuelan, se quedan siempre en la taza.
Tras viaje de vuelta sin incidencias, ya estoy preparado para el último día en Shanghai.